Una Racha de Mala Suerte de 18 Quilates
En la cinemática inicial se nos presenta todo lo que tiene que ver con nuestro personaje: un mensajero al que se le encarga un transporte rutinario y al que, por motivos que desconoceremos en un comienzo, un grupo de matones descerrajará un balazo en la cabeza.
En nuestros primeros compases únicamente estaremos al tanto de que el Doctor Mitchell ha sido el encargado de salvarnos la vida, y que con el pretexto de la operación de cirugía para extraer la bala de nuestro cráneo, aprovechará para hacer algunos remiendos aquí y allá y permitirnos acceder a la herramienta de edición de personaje, virtualmente idéntica a la del propio Fallout 3.
Así pues en menos de 10 minutos podemos estar recorriendo la nueva y desoladora llanura en la que ha quedado convertida Nevada, un área geográfica de Estados Unidos que ya de por sí era desértica, pero que con las desatenciones que sufre tras el conflicto nuclear presenta un aspecto todavía más árido.
Si bien a nivel estético hay un cierto cambio, éste es mucho menor que el que pude ver en expansiones como Point Lookout o la discreta Mothership Zeta para el propio Fallout 3.
Probablemente en este campo lo único que puedo calificar como gran avance es la presencia del Modo Difícil, un punto muy interesante de este New Vegas. Esta alternativa es activable o desactivable en cualquier momento, aunque sólo obtendremos logros o trofeos y una experiencia plena si la mantenemos en marcha desde el principio hasta el final de la aventura.
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| El complejo equilibrio entre razas se ve aún más enturbiado por unas facciones que tienen todavía más fuerza en New Vegas. |

